viernes, marzo 16, 2007

Y AHORA COMO TE OLVIDO - LUIS FONSI

8 comentarios:

Humberto dijo...

Para qué olvidar...

Besos.

tormenta del mar dijo...

Humberto: Es una forma de decirle qué ya no se cómo hacer para vivir sin él!?
El tema es hermoso y lo dice todo...

Gracias amigo por venir a escuchar mis canciones!!!

Tsunami dijo...

Tu y yo creo que tenemos telepatia, gracias por el comentario que dejaste.
Nos entendemos.

Y te acompano siempre.

Mil besos y hermosa cancion, rasgadora pero hermosa.

Abril Lech dijo...

Termino sufriendo a la par tuya... *¿Qué le pasa al dragón que no termina de vivir el fuego consumiéndose en él como le indica su propia naturaleza?
*Que el fuego queme y deje de ser sólo una imagen sin vida alguna.
*Que esté a la vuelta de la esquina y aparezca sorpresivo en forma de piel, humedades, sabores revolcones sublimes, reales, palpables y ardorosos... como merece cualquier dragón que se precie.

Besos alados en la inmensidad del cielo mítico...

A-X dijo...

Se ve que te gusta mucho Luis Fonsi

tormenta del mar dijo...

Tsunami: Ya se qué estamos conectadas! Escribimos con la misma intensidad, claro, vos mejor qué yo amiga! Te admiro por eso!

Abril: Lamento hacerte padecer todos mis altibajos emocionales! Ya sabes qué así somos los dragones, puro fuego qué por momentos...nos consume el alma!
Pienso qué el dragon-hada se está preparando para el encuentro, ese qué vos describis muy bien, con todo lo necesario, humedad, piel, olores, sabores,mmmmmmmmmmmm, en fin...Es cuestion de tiempo.
Pero ese día llegará! Se verán fuegos artificiales como cuando los chinos festejan el año del dragón, así qué imaginate ese momento!?
Pero por ahora, sólo me ayuda Fonsi de vez en cuando para explicar mis sentimientos explosivos!

Te quiero amiga! Nos debemos el café!?

Besos mitad hada, mitad dragón!

tormenta del mar dijo...

A x: Me gusta! Pero tiene qué ver mucho más con lo qué dicen sus letras.
Gracias por la visita, hacía mucho qué no se daban una vuelta!

FEVC dijo...

Amiga, Fonsi se ha convertido en una referencia cómplice y conjuntamente inevitable de nuestro sentir;...y ¿cómo olvidarnos del amor, si a veces sólo con cambiar de rostro y color tiene, para validar su existencia?